Draghi abre la puerta a la participación del BCE en el rescate de Grecia
por Carol Pérez San Gregorio | Bruselas el 09/02/2012 a las 05:19 horas
El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, abrió este jueves
la puerta a la participación de la entidad financiera en el rescate de
Grecia a través de un nuevo ejercicio de ingeniería financiera, siempre y
cuando no le suponga pérdidas.
Durante la rueda de prensa posterior a la reunión del consejo de gobierno de la entidad, y tras subrayar en el habitual lenguaje críptico de Francfort que los tratados de la UE no permiten la financiación de los Estados miembros a través del BCE, Draghi no quiso abandonar el micrófono sin hacer una matización que aclara su disposición a contribuir a la solución griega.
"El Fondo europeo de rescate es el Estado. Por tanto, si el BCE da dinero al Estado, es financiación monetaria. Si el BCE redistribuye una parte de sus beneficios a sus Estados miembros siguiendo una clave de reparto, eso no es financiación monetaria", matizó. La estrategia del BCE viene acompañada del repentino acuerdo logrado este jueves entre los líderes de los partidos políticos del Gobierno de unidad nacional sobre el plan de recortes exigido por la UE que, si así lo deciden los ministros de la zona euro reunidos en Bruselas, desbloqueará el segundo rescate por valor de al menos 130.000 millones de euros.
La jugada diseñada en Francfort supone que el BCE canjearía los títulos griegos que posee (unos 50.000 millones de euros) por otros del Fondo de rescate europeo, quien revendería después esos bonos al mismo precio que pagó al BCE, lo que supondría absorber unos 11.000 millones de euros de la deuda helena. Draghi insistió mucho en que la entidad no sufriría pérdidas pues se trata de un reparto entre sus propios miembros, los Estados, en función de su población y su peso económico. Posteriormente, los países podrían decidir transferir a Grecia los beneficios recibidos del BCE.
ALLANANDO EL CAMINO
Aunque durante la mañana del jueves los augurios eran pésimos, las consultas entre el Gobierno y la troika (formada por la Comisión, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la cuestión que quedaba abierta, el recorte de las pensiones más bajas, pudo ser completado a última hora, allanando el trabajo para los ministros del Eurogrupo, responsables finales de debloquear los 130.000 millones de euros del segundo plan de ayudas.
Los ajustes que se pedían a Grecia son aún más duros que los llevados hasta ahora. Para empezar, un recorte en el gasto por valor del 1,5% del Producto Interno Bruto este año, equivalente a 3.300 millones de euros, en el marco de unas medidas de austeridad por valor de 10.000 millones de euros para el periodo 2013-2015 Los recortes presupuestarios incluyen 400 millones de euros de inversión pública, 300 millones de euros del presupuesto de defensa y 300 millones de las pensiones. El objetivo, lograr antes de finales de 2015 cumplir el objetivo de superávit primario excluyendo intereses.
Además de la recapitalización de la banca, el otro punto de conflicto ha sido reducir el salario mínimo para las nuevas contrataciones un 22%. Los recién contratados sufrirán un recorte del 30% por debajo del salario mínimo actual, que ahora asciende a unos 750 euros. Además, al menos 15.000 funcionarios pasarán a una reserva y el Gobierno se compromete a reducir la masa de trabajadores estatales en cerca de 150.000 personas en 2015.